Cómo hablar bien en público

Ofrecer una comunicación efectiva es fundamental para desarrollarse en el mundo profesional. Para convertirte en un experto orador, toma nota de los consejos que te ofrecemos en este artículo.

20-11-2017


Enfrentarse a una audiencia, ya sea para exponer los resultados de un proyecto frente a los compañeros de oficina o como ponente en una conferencia multitudinaria, nunca es sencillo. Hablar en público genera nervios y ansiedad, dos factores que pueden echar por tierra el discurso preparado.

Hablar en público es todo un arte. De hecho, cada vez  hay más empresas que ofrecen formación específica en este aspecto. Sin necesidad de tocar el bolsillo, hay ciertas prácticas que te ayudarán a sentirte más cómodo dando discursos. Presta atención porque te los detallamos, a continuación:

1). Elige un tema que conozcas

Parece una obviedad y efectivamente lo es pero, en cualquier caso, conviene incidir en que para triunfar hablando en público es esencial controlar el tema de la exposición. Además, por muy ducho que seas en una cuestión, recuerda darle un repaso antes del gran día.

2). Practica para ganar

Uno de los secretos de un buen orador consiste en preparar su intervención. Hay personas que tienen un don natural para expresarse con soltura incluso improvisando pero lo cierto es que la mayoría requiere de horas de ensayo previas.

3). Principio y final impactantes

Diversos estudios confirman que el principio y el final de una intervención son lo que más se recuerda y, por tanto, lo que finalmente sirve para crear una opinión en los oyentes. Partiendo de esa base, prepara una intervención con ritmo y reserva un par de golpes de efecto para la apertura y cierre del discurso.

4). Otorga suficiente importancia a la comunicación no verbal

¿Sabías que más del 90% de lo que comunicamos lo hacemos sin despegar los labios? La comunicación no verbal se refiere a los gestos, la postura, la mirada… acompaña las palabras con una actitud confiada y solvente. Verás como así lograrán darle prestancia y profundidad al discurso.

5). Cuida el tono de voz

Durante tu intervención apuesta por un tono natural salpicado de pequeñas dosis de entusiasmo en aquellos datos o conceptos en los que quieras hacer hincapié. Huye de la entonación monótona porque de lo contrario perderás la atención de los oyentes.

6). Conoce a tu público

Tan importante como conocer el discurso es saber a quiénes vas a enfrentarte. No es lo mismo hacer una presentación para un grupo pequeño de personas a las que conoces que hacerlo con una platea repleta de desconocidos. También influye si entre los asistentes están tus jefes y si el resultado de la conferencia puede ser determinante para tu futuro en cualquier aspecto. Sea como sea, anticípate y ofrece un discurso adaptado a quienes van a escucharlo.

7). Supera el miedo al silencio

Durante una exposición el silencio puede hacer acto de presencia por dos vías: voluntaria e involuntaria. Esto se refiere a que, por un lado, debes aprender a incluir pautas durante el discurso. Los expertos defienden que bien elegidos, los silencios ayudan a que los conceptos penetren mejor en la audiencia y atrapen la atención. Por otro, es posible que en algún momento los oyentes no respondan como habías planeado y se produzcan  silencios incómodos. Ante esta última, respira, no te dejes llevar por el pánico y continúa como estaba planeado. Pronto verás cómo reconducen la situación.

8). Apuesta por la participación

No siempre es posible incorporar instancias en las que puedan participar los asistentes pero si coincide, ten por seguro que esta será una buena manera de mantenerlos enganchados.

9). Cuida tu imagen

La seguridad viene por muchos lados, entre ellos sentir que estás adecuadamente vestido para enfrentarte a todos aquellos que van a escucharte. Para una intervención pública de cualquier tipo, apuesta por la comodidad pero sin prescindir de la elegancia. Recuerda nuevamente lo que dijimos de la comunicación no verbal; te guste o no, la imagen que das incide directamente en la opinión que los demás tendrán de ti.

10). Apóyate en material gráfico

No es necesario que te aprendas de memoria todos los datos que ofrecerás durante la exposición. Si bien es importante controlar el tema, contar con una presentación gráfica de fondo permitirá a los asistentes seguir el discurso y a ti un punto de apoyo por si te quedas en blanco.

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